(Lucas 7:36-50)
Ella se arrodilla a Sus pies,
pies endurecidos por las ampollas de tanto caminar
para ayudar
a los que sufren.
Pies limpios
por sus lágrimas de arrepentimiento.
Ella escucha Sus palabras,
palabras que le aseguran que
Él acepta sus intentos de
pedir perdón.
Ella abre su corazón,
lo abre de par en par para recibir
Su amor,
Su afirmación,
Su perdón.
Chris Ahlemann
