Gracia y Fe: La Verdad del Evangelio

Parte 2

¿Qué sigue en el plan de salvación de Dios?

por Loren Stacy

Efesios 2:1-9 destruye la idea de que las personas pueden salvarse a sí mismas de la ira de Dios contra el pecado. La mayoría de las religiones se centran en cosas que uno debe hacer o dejar de hacer para ganar el favor de Dios. Pero, como apóstol de Jesucristo, Pablo insiste en que la salvación es solo por la gracia de Dios, solo mediante la fe y solo en Jesucristo. Esa es la esencia del cristianismo bíblico.

Sin embargo, al leer el verso 10, vemos que Pablo se anticipa inmediatamente a un malentendido peligroso: Si las buenas obras no nos salvan, ¿por qué deberíamos preocuparnos por ellas en absoluto? ¿Por qué aprender la Palabra de Dios y tratar de obedecerla? ¿Por qué no vivir simplemente como nos plazca?

Pablo responde a estas preguntas: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (v. 10).

No somos salvos por las buenas obras, sino que somos salvos para buenas obras. Como insistieron célebremente los primeros reformadores Martín Lutero y Juan Calvino, somos salvos solo por la fe, pero la fe que salva nunca está sola. La fe verdadera y salvadora en Jesucristo es un don de Dios para aquellas personas que han nacido de nuevo (Juan 3:3, 7). Tales personas han sido regeneradas por Dios, transformadas espiritualmente por Dios — pasando de estar muertas en el pecado a estar vivas en Cristo. La evidencia de esa transformación son las buenas obras que siempre resultan de ella.

Hechura

Efesios 2:10 revela varios aspectos importantes sobre aquellos que verdaderamente han nacido de nuevo.

En primer lugar, nos dice que los que somos salvos somos hechura de Dios. El término hechura proviene de la palabra griega poiēma; esta se refiere a algo elaborado con destreza, como una hermosa obra de arte, música o literatura. Pablo nos recuerda que no hay lugar para el orgullo humano en lo que respecta a la obra de la salvación, ya que dicha obra es de Dios. Dios nos salva de Sí mismo (de Su ira contra nuestro pecado), por Sí mismo (la salvación es obra Suya, no nuestra) y para Sí mismo (para Su gloria).

Nueva creación

En segundo lugar, el verso 10 nos dice que fuimos re-creados “en Cristo Jesús“. Como alguien ha dicho, el cristianismo no es simplemente otro programa de autoayuda, de modificación de la conducta o de mejora moral. El cristianismo auténtico es una transformación radical, que llega hasta lo más profundo del ser. No somos simplemente reparados o mejorados; ¡somos re-creados! Somos regenerados espiritualmente, nacidos de nuevo en Cristo Jesús: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).

Una vez más, la Palabra de Dios recalca que nuestra salvación es obra de Dios, no nuestra. Antes de nacer de nuevo, estábamos . . .

Muertos en vuestros delitos y pecados,en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás (Efesios 2:1-3).

Los que están muertos no saben nada ni hacen nada. No pueden re-crearse a sí mismos ni volver a la vida por su propia cuenta. Entonces, ¿cómo es que nosotros, que somos nuevas criaturas en Cristo, llegamos a serlo? Versos 4 y 5: “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)”. ¿Y por qué nos ha dado Dios vida nueva en Cristo? Según Efesios 2:10, “para buenas obras”.

El fruto de la salvación

En tercer lugar, las buenas obras son el propósito, no la causa, de nuestra salvación. Este es un punto crucial que a muchos se les escapa. Algunos dan tanto peso a la gracia de Dios que niegan la importancia de las buenas obras; otros dan tanto peso a realizar buenas obras que niegan la gracia de Dios.

Efesios 2:1-10 nos revela la verdad al respecto. Somos salvos por Dios (por Su gracia, mediante una confianza plenamente salvadora en Cristo que Dios mismo nos otorga) con el propósito de realizar buenas obras. Tales obras no son la raíz de nuestra salvación, pero sin duda alguna serán su fruto. Nadie se salva por hacer buenas obras, pero todo aquel que verdaderamente es salvo realiza buenas obras.

Este es un concepto fundamental. El evangelio bíblico enseña que Dios concede la salvación como un regalo de Su gracia mediante la fe, y que la verdadera salvación nos lleva a realizar buenas obras. Por lo tanto, nuestra salvación es verdaderamente solo por la gracia de Dios, solo mediante la fe que Dios otorga, solo en Cristo Jesús y solo para la gloria de Dios. Cualquier “evangelio” que afirme que debes realizar ciertas buenas obras para ganar la salvación es un evangelio falso. Cualquier “evangelio” que diga que debes obedecer, sacrificarte o hacer ciertas cosas para ganar la salvación es un evangelio falso. Cualquier “evangelio” que sostenga que debes añadir algo de tu propio esfuerzo a la obra de Cristo para ganar la salvación es un evangelio falso.

El verdadero evangelio no consiste en “Jesús más algo adicional”. Consiste en que somos salvos solo por gracia, solo mediante la fe, solo en Cristo y solo para la gloria de Dios. Jesús dijo:

“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer . . . En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, [por ej: buenas obras] y seáis así mis discípulos” (Juan 15:5, 8).

De antemano

En cuarto lugar, Dios mismo preparó estas buenas obras que realizan los verdaderos creyentes. Efesios 2:10 nos dice que Él nos “creó en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales [Él] preparó de antemano”.

Este es otro reconocimiento de la soberanía de Dios. Dios no solo ha ordenado nuestra salvación, sino que también ha ordenado las vidas transformadas que vivimos una vez que somos salvos. Y el verso 10 dice que Él hizo esto de antemano: antes de salvarnos, antes de la fundación del mundo.

Nuevo caminar

En quinto lugar, hemos sido creados en Cristo Jesús para cumplir el plan de Dios. Dios predestinó de antemano las buenas obras de cada verdadero creyente para “que andemos en ellas”. Antes de que Dios nos diera nueva vida y fe en Cristo, “anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (v. 2).

Después de que Dios nos diera una nueva vida y fe en Cristo, caminamos siguiendo el camino de las buenas obras que Dios preparó de antemano para nosotros. Caminamos siguiendo a Cristo. Caminamos siguiendo al Espíritu Santo.

Cuidado

En conjunto, Efesios 2:8-10 ofrece una exposición asombrosamente concisa del plan de salvación de Dios. En estos tres breves versos, se nos explica cómo somos salvos y por qué lo somos. Somos salvos por la gracia de Dios a través de la fe en Jesucristo que Él mismo nos ha dado, y somos salvos para realizar las buenas obras que Dios preparó de antemano para que las hiciéramos. Nuestra salvación es obra de Dios de principio a fin.

Hay dos errores fatales que desvían a demasiadas personas. En primer lugar, ten cuidado de no confiar en ti mismo para tu salvación ni de pensar que tu conocimiento o tus buenas obras pueden ganarte la salvación.

En segundo lugar, ten cuidado de no dar por sentadas la gracia y la misericordia de Dios. Cuídate de cualquier pensamiento de que la gracia y la misericordia de Dios son una licencia para pecar ahora, arrepentirte más tarde y ser perdonado. Ninguno de nosotros debe abusar de la gracia de Dios. Hacerlo habitualmente es prueba de que nunca la hemos recibido de verdad.

Efesios 2:1-10 es una declaración del evangelio, y Efesios 2:8-10 es un resumen de todo ello en tres versos.

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;no por obras, para que nadie se gloríe.Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmail
Una Muestra de Gloria

Written By

More From Author

business meeting etiquette

Reglas de Cortesía de las Reuniones de Negocios

Leer más

You May Also Like

Extra pic

Una Muestra de Gloria

Leer más
Pixabay p30 jesus 7897349

Enfocándonos en las Personas

Leer más
iStock p20 1173042535 jokerpro
© jokerpro | istockphoto.com

¿Es Bíblico el Nacionalismo Cristiano?

Leer más