Pouring into others

Vertiendo Nuestra Vida En Otros – El Impacto Duradero

FacebooktwitterredditpinterestlinkedinmailReading Time: 4 minutes

Revisitando la historia de Ed Thomas- un recordatorio oportuno de que invertir de nosotros en los demás- verter en otros- nunca es una propuesta perdida.

Se ha dicho que la fe cristiana requiere reconciliar piezas conflictivas de nuestra experiencia-las del bien y el mal, tragedia y triunfo, vida y muerte, bendiciones de cima de la montaña y momentos bajo el valle.  Trayendo estas realidades opuestas en harmonía, viendo como cada una es parte del buen plan de Dios para sus hijos- continúa siendo un desafío para los hombres y mujeres de fe.

Esa es la configuración perfecta para la inspiradora historia de Ed Thomas, el Entrenador de del Año por parte de la NFL en el 2005. Se reporta que ganó el 80% de sus juegos, guío a dos equipos al campeonato estatal y mandó a cuatro jugadores a la NFL en su Carrera de 36 años.

Pero la pasión de Thomas por el futbol americano fue superada solamente por su pasión de desarrollar la vida de sus jugadores. Temprano en cada nueva temporada, les recordaba a los padres que si lo único que les enseñaba a sus hijos era como jugar futbol americano, habría fallado como entrenador.

En lugar de eso, se comprometió a enseñarles lecciones de vida que los convertirían en mejores esposos, mejores miembros de su iglesia y comunidad.

Inspirando la Fortaleza de Sobrevivir y Construir

Fue este espíritu que galvanizó a Parkersburg, Iowa, un pequeño pueblo del medio oeste con aproximadamente 1900 habitantes. Así que cuando un tornado EF5 con vientos de velocidad de 200 millas por hora arrasó con la ciudad, fueron Thomas y su equipo quienes rápidamente estuvieron a la altura, inspirando la fortaleza para sobrevivir y reconstruir.

Entre otras cosas, los miembros de su equipo excavaron las tumbas de ocho de las víctimas del tornado y Thomas ingenió un plan para restaurar el destrozado campo de futbol americano a tiempo para el primer juego de la temporada a menos de tres meses de distancia.

Para Thomas ese juego de apertura de temporada sería mucho más que un juego de futbol americano. Sería un tiempo de curación y renovación para la comunidad. Entonces, sin tiempo que perder, Thomas pasó cada momento de vigilia restaurando el devastado campo de futbol americano en un terreno hermosamente cuidado.

El Acre Sagrado

De este término, El Acre Sagrado, surgió la referencia a un lugar deportivo ahora santificado por lo que significaba para Thomas y la buena gente de Parkersburg. Allí, se juntaron para ver a su equipo favorito jugar su primer juego desde ese trágico tornado-el juego más memorable en la historia del equipo.

Pero, no todas las historias tienen finales felices. Considerando que la pasión de Thomas por el futbol americano era sólo un medio para un fin, que su meta final era volcar su vida en la de sus jugadores, lo que sucedió el 24 de junio del 2009 fue la peor de las tragedias. Uno de los jóvenes en quien Thomas vertía de su vida, lo mató en la sala de pesas de la preparatoria.

Lo que sigue es una historia de dolor y pena incalculables, unida a una fe y valentía poco comunes. Esto es lo que Mark Tabb captura en su libro, The Sacred Acre: The Ed Thomas Story, publicado por Zondervan (2011), con un prólogo escrito por el entrenador Tony Dungy.

Tabb nos cuenta que sucedió después cuando la esposa de Thomas, Jan y sus hijos ayudaron a su pequeña comunidad rural a lidiar con el dolor del asesinato sin sentido de su amado entrenador Thomas. ¡En un increíble gesto de amor y perdón, ellos se acercaron a la familia del asesino!

Esta maravillosa historia captó mi atención por primera vez durante una entrevista de radio con Tabb acerca de su nuevo libro. Sintiendo su impacto potencial, escribí sobre la historia en un artículo de Cultura a la Excelencia, sabiendo que Ed Thomas es conocido por haber dejado un “legado de excelencia”.

Un Líder Cuya Influencia Vive

Repasando la historia años después, hice una pequeña revisión sobre los esfuerzos en curso en memoria de Ed Thomas.  No me sorprendió el encontrarme con que su influencia vive a través de varios esfuerzos, incluyendo una fundación y una academia de liderazgo. Parece ser que el pueblo de Parkersburg todavía celebra el legado de Thomas y a través de toda la nación, su influencia aún continúa sintiéndose.

Esta historia habla, no solo de las realidades de la vida en un mundo quebrantado, pero, también del sin fin de impactos potenciales de una vida entera derramada por los demás. Thomas fue un líder cuya pasión de servir a los demás sigue dando frutos aún mucho después de haber partido.

Esto no hace menos el dolor o la pérdida de Thomas si no que los entrelaza con propósito y esperanza. Ayuda a reconciliar los aspectos conflictivos de nuestra fe, recordándonos que es muy a menudo que, de las cenizas del sufrimiento y el dolor, Dios traiga belleza, intercambiando júbilo por luto y “manto de alegría en lugar de espíritu angustiado” (Isaías 61:3).

Vertiendo Nuestra Vida En Los Demás

Uno se pregunta cómo es que Ed Thomas reaccionaría si pudiese ver el continuo impacto de su vida. Muy seguramente, estaría sorprendido y honrado. Les recordaría a sus admiradores que el derramar nuestra vida sobre otros nunca es una propuesta perdedora y les retaría a ordenar sus vidas en consecuencia.

Pouring into others is never a losing proposition. - Whaid Rose Click Para Twittear

Su historia habla elocuentemente del liderazgo centrado en los demás, compromiso incansable y valentía, el triunfo del bien sobre el mal, el trabajo misterioso de la gracia en transformar una parcela de terreno común en espacio sagrado, y el impacto duradero de invertir de nosotros en las personas.  ¡Dejemos que esta sea la motivación que cada uno de nosotros necesita hoy!

Traducido por Jahzeel Flores-Chávez


 

Whaid Rose
Últimas entradas de Whaid Rose (ver todo)
Facebooktwitterredditpinterestlinkedinmail

Whaid Rose, former president of the General Conference, is dean of the Artios Center for Vibrant Leadership and pastors the Newton, NC CoG7. He and his wife, Marjolene, live in Denver, NC.