Llevando a Jesús a la Cárcel

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A menudo he pensado que debería visitar a las mujeres en la cárcel y hablarles de Jesús, pero nunca ha funcionado. Mis excusas parecían legítimas. Tenía una familia joven que cuidar, a menudo nos mudábamos debido a la profesión de mi esposo, y yo a duras penas cumplía con los plazos en los cuatro libros que el Señor me llevó a escribir.

Una tarde soleada, el cartero dejó un sobre interesante en nuestro buzón. El remitente era una prisión de la Florida.

¿Una prisión?

Abrí el sobre. La escritora, Brenda, había encontrado una de mis novelas cristianas en el carrito de libros de la prisión y después de leerla, oró para aceptar a Jesús como su Salvador. Su vida había cambiado al leer varias veces las páginas sobre la decisión de mi heroína para el Señor.

“Gracias por escribir el libro,” escribió Brenda. “Siento que mi vida cambia para mejorar cada día.”

Terminó con: “Ojalá tuviera una Biblia.”

El día estaba tan brillante con la luz del sol, la carta me levantó el ánimo aún más. Yo poseía una colección de Biblias y decidí enviarle a Brenda la que pensé le sería más fácil de entender. Primero, sin embargo, leí varias veces las notas que había escrito en las páginas mientras asistía a estudios bíblicos. Fue una alegría leerlas de nuevo.

Al final, envolví la Biblia, oré por Brenda y la envié. Sabía que en la mayoría de las cárceles, los reclusos pueden recibir Biblias.

Un mes después, otra carta de Brenda que decía: “Gracias por la Biblia. Siento que me estás enseñando a través de tus notas. No puedo creer lo fácil que es entender la Biblia desde que le rendí mi vida al Señor. No entendía lo de Jesús cuando mis padres me llevaban a la iglesia.”

Estaba encantada y se lo comuniqué a Brenda en mi próxima carta. Meses después, ella respondió: “El pastor que viene aquí me lleva a otras cárceles para que yo pueda decirles a las prisioneras cómo el Señor cambió mi vida. Les cuento sobre la alegría y la paz que me da. Siento que mi vida finalmente vale la pena.”

Esa fue la última carta de Brenda. Estábamos por mudarnos y de alguna manera perdimos el contacto. Ruego que ella se aferre a Jesús.

Estoy agradecida a quien colocó mi novela en el carrito de libros de esa prisión. A través de Brenda, Dios cumplió mi deseo de visitar a los prisioneros y contarles acerca de Jesús. (Las novelas cristianas suelen ser las mejores para que el lector pueda identificarse con los personajes).

Con tantos libros cristianos disponibles hoy en día, espero que otros lectores cristianos donen libros apropiados a cárceles y prisiones. Es una manera fácil de abogar por el Señor.

Elaine Schulte

Elaine Schulte is widely published in books, magazines, and newspapers. She has had hundreds of articles published in such publications as WriterÍs Digest, Virtue, Mature Living, Decision, and Lookout. Her short stories have appeared in Good Housekeeping, WomanÍs World, TodayÍs Christian Woman, Focus on the Family, and others. Elaine has also published several novels, including Voyage, Twelve Candles Club, Colton Cousins Adventure, and Jack and the Magic Factory. She lives in Scottsdale, AZ.

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